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A finales de los años 40 , un artesano valenciano que hacía gigantes y cabezudos comentó refiriéndose a la Calle Uría de Oviedo: "... tienen ustedes una de las calles más bonitas de España para desfiles y cabalgatas".

La frase oída por el conocido pintor ovetense Alfonso Iglesias - autor de los personajes Alfonso, Telva y Pinín protagonistas de unas tiras cómicas que se publicaban en la prensa local- le sirvió de guión para idear un gran desfile homenaje a la gran cantidad de emigrantes asturianos a América, que en verano volvían a Asturias y mostraban sus lujosos "haigas" por un Oviedo de aquella apenas motorizado. La palabra "haiga" se refiere a los grandes coches americanos y deriva de una expresión que atribuída a los "ricos" que al ir comprar un coche solicitaban el más caro que "haiga". El vocablo se sigue utilizando hoy en día.

La idea no fue muy bien acogida en un principio por los problemas económicos que planteaba pero Alfonso Iglesias insistió en organizar el Desfile y empezó implicando a la Oficina de Emigración y a los alcaldes de las principales ciudades y villas de Asturias.

El primer desfile se celebró el 23 de septiembre de 1950 y congregó a miles de personas fascinadas por el lujo de casi 60 haigas engalanados de flores y banderas, nueve bandas de música y ocho carrozas desfilando por la calle principal. Las carrozas diseñadas por Iglesias representaban la despedida del emigrante, el barco que lo lleva a América, los países principales de destino- Cuba, México y Argentina-el regreso del indiano, ya rico, en un moderno avión y a España, que le acoge. Los periódicos de ambos lados del Atlántico la bautizaron como "la fiesta de las fiestas".

A finales de los años 50 y comienzos de los 60, la emigración comenzó a orientarse hacia Europa y eso se trasladó al propio desfile. Los tiempos cambiaron y el desfile también, y los haigas dejaron de venir y comenzaron a acudir grupos folklóricos de Alemania, Bélgica o Suiza que compartían protagonismo con los clásicos de México, Argentina o Chile.

El Día de América en Asturias siguió creciendo en miles de espectadores, en extensión, en calidad y en presupuesto. Desde hace años la filosofía del Desfile ha cambiado al tiempo que lo hacía la sociedad. Hoy es un homenaje tanto a los asturianos que se fueron como a los miles de inmigrantes que residen en Oviedo, una comitiva de multiculturalidad, colorismo y convivencia, que llena la ciudad cada 19 de septiembre.